El blog de la mano que piensa

La ética del hacker

Ser un aficionado en las aficiones, es vergonzoso. En nuestro tiempo libre ya no nos podemos limitar a «ser». Tenemos que representar este «ser» especialmente bien. Solo un principiante se relaja sin haber ido a clases de técnicas de relajación.

Primero se eliminó el juego del trabajo. Más tarde se eliminó el juego del juego. Lo que queda es tiempo libre optimizado.

Los momentos de recreo, el tiempo libre, asumen el patrón del tiempo de trabajo. En casa también utilizamos ya los métodos empresariales de  optimización del tiempo.

La ética del hacker nos recuerda, en medio de la reducción de libertad y valor individual que se hace en nombre del trabajo, que nuestra vida es aquí y ahora. El tiempo no es oro, el tiempo es mi vida.

Una persona libre tiene mucho tiempo. Habla con paz y tranquilidad. El tiempo es suyo. Organiza de manera personal el tiempo.

La vida apasionada de los hackers está más cerca del domingo que del viernes: realizan sus pasiones, pero saben que no todo es éxtasis. La pasión define su actividad, aunque no se trate de un juego alegre en todos sus aspectos.

L’ética del hacker i l’esperit de l’era de la informació
Pekka Himanen