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Juego de palabras (Photo by Ella Jardim on Unsplash)

Juego de palabras

La palabra como hechizo Una de mis sobrinas tiene terrores nocturnos. Tiene miedo a dormirse porque no quiere tener pesadillas. Se me ocurrió que estaría bien regalarle, o construir con ella, un atrapasueños. Primero se lo comenté a su madre y me sorprendió su respuesta: si le dices que el atrapasueños hará que deje de tener pesadillas y sigue teniéndolas, lo pasará aún peor. Ese es el carácter mágico de las palabras. Nos las creemos a pies juntillas. Sobre todo cuando somos niños. De ahí que sea necesario utilizar las palabras de manera correcta. Producen hechizos. No esperar nada (blablabla) Con el paso del tiempo vemos que las cosas no son así. Que alguien nos diga algo no quiere decir que sea verdad. Suena a perogrullada, pero ahí estamos todos, sintiendo que se nos debe algo por una palabra. Cuando empecé a trabajar como autónoma, me molestaba mucho que un posible cliente contestara a uno de mis presupuestos con un «lo miramos y te decimos algo» y no lo hiciera. Dime que no te interesa, …

No se trata de cambiar, se trata de crecer.

Tu vida va bien. Como la de los demás. Con sus cosas. A veces echas de menos tener pareja. O bien tu pareja te saca de tus casillas de vez en cuando. Lo normal. En el trabajo ni fu ni fa. Tienes un jefe gilipollas, pero quién no lo tiene. O tal vez te va muy bien. Pero en el metro, de pronto, te entran ganas de matar al señor que te estampa el periódico en la cara. O te cuesta dormir porque no te da tiempo, no te da tiempo, no hay tiempo. La vida es así. Ansiedad, depresión… eso son palabras mayores. No, no, tú no. Tú estás bien. Lo normal. Y es así, estás bien. Claro que sí. Oyes hablar de talleres, terapias, técnicas que prometen sacar tu mejor yo. Te ríes. Sal de tu zona de confort. Con lo que cuesta encontrarla, anda y que me dejen en paz. Pero a veces… Tal vez si no tuvieras pareja, tal vez si la tuvieras, tal vez si te mudaras, tal vez si …

Lo siento, perdóname, gracias, te amo

Esta entrada en el blog de La mano que piensa es posiblemente la más personal que haya escrito nunca. No negaré que tengo mis dudas en publicarla (ay, el miedo). No utilizo un sobrenombre en este blog. Lo decidí en su día y no quiero que deje de ser así. Trabajo como analista y programadora en Internet y tal vez hayas llegado hasta aquí como cliente o posible cliente. Este es mi blog personal y en él me expreso de determinada manera, pero no es la única en mi vida. Si quieres saber profesionalmente de mi: margotmatesanz.com Si decides seguir leyendo, te doy la bienvenida. Ho’oponopono: Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Esta técnica, llamada Ho’oponopono, viene de los antiguos chamanes de Hawaii. Se puede repetir mil veces como un mantra. Pero no llega la magia. Hay palabras que hay que masticar, …

Magia

El niño pidió un juego de magia a los Reyes Magos. Los Reyes Magos se lo trajeron. Qué tristeza al abrirlo y descubrir un libro de trucos. La magia no existe. Todo es mentira. Los Magos viven la magia. Algunos son muy generosos. Podrían quedarse ahí, disfrutando de ella. Pero deciden compartirla, intentan transmitirla. Con buena intención y el mayor de los esfuerzos, escriben su libro de trucos. Frases y estilos de vida que nos llevarán a la tierra prometida. Y ahí estamos los demás, siguiendo instrucciones, cada vez más ciegos y más sordos, desengaño tras desengaño. La magia no existe. Todo es mentira. Siempre se nos olvida que somos hijos de los Reyes Magos.  

Out of control: aceptación y confianza

¿Me convertiré en una persona fría si medito? Recuerdo que hace años, cuando comenzaba a interesarme por la meditación, sentía un gran rechazo hacia la idea de perder la capacidad de sentir. Normalmente las personas que nos acercamos a la meditación (en el mundo occidental) lo hacemos porque no nos queda más remedio. Por entonces, necesitaba algo que me ayudara a dejar de sentir dolor. De ahí venía la confusión. Pensaba que madurar, crecer, estar bien… pasaba por saber controlar/me y que la meditación sería una buena herramienta. Sin duda, lo es, aunque no en la manera que pensaba. Aceptación y confianza no entraban en mis planes. Los budistas (y las personas que meditan en general, a partir de ahora «budistas» aunque no todas lo sean), sienten. Sienten con todo su corazón, con todo el alma, a tope y como cualquier hijo de vecino. Hay numerosos cuentos budistas sobre discípulos que se sorprenden al ver a su maestro llorar desconsoladamente. El buen humor y la risa fácil de los maestros son conocidos por todos. Pero, …

alicia en el país de las maravillas

¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

A veces me quedo atascada en un por qué. Una acción de otra persona, o mía propia, me puede dejar días pensando en bucle: por qué por qué por qué. Como una canción pegadiza. A pesar de mis esfuerzos por no suponer, la necesidad de saber qué ha habido detrás, me puede. Y por experiencia diré que un ¿por qué?, no suele llevar a ninguna parte. Bloqueo total. Dándole vueltas a este «por qué» incesante, de pronto me he visto como «Alicia en el País de las Maravillas». Igual que Alicia, buscando respuestas sensatas en un mundo de locos. He preguntado al oráculo sobre esto. Me ha respondido con un artículo que me ha dado la solución perfecta, poniendo como ejemplo la conversación de Alicia con el gato. Esto sí que es una maravilla. Prueba a preguntarte más a menudo “¿cómo?” o “¿para qué?” en vez de “¿por qué?” y hallarás respuestas más útiles, te conocerás mejor y tomarás mejores decisiones. El por qué nos lleva hacia el razonamiento lógico, a hablarnos desde la mente …

Una manera efectiva de estar en el presente (o soltar la patata caliente)

Todos estos textos sobre ser positivo, estar en contacto con la naturaleza, perdonar, dar las gracias, amar… está muy bien. Es estupendo. Muy bonito todo. Pero cuando estás jodido, estás jodido y que no te vengan con historias. Encima te sientes culpable por no ser capaz de cambiar el enfoque. Siempre es mucho mejor la acción. Hay algo que a mi me está funcionando muy bien últimamente. Es muy efectivo. Primero ofrezco la explicación que me dieron en su momento: Se trata de una meditación para equilibrar nuestros canales energéticos: El canal del lado izquierdo del cuerpo es el del pasado, el de las falsas creencias, los bloqueos respecto a las decisiones tomadas y lo ya vivido, el de las emociones no digeridas, los sentimientos no asimilados… Y por pasado se entiende todo lo ocurrido hasta el momento de sentarse a hacer esta meditación. Hasta la última frase que hayas escuchado, la última emoción sentida un segundo atrás. El canal del lado derecho del cuerpo es el del futuro, el de los proyectos por realizar, …

Caparazón

Caparazón

«Detrás de toda defensa hay miedo a ser heridos. Cuanto más robusta la defensa y más gruesa la coraza, mayor es la sensibilidad y el miedo. Ocurre lo mismo entre los animales: si a un crustáceo le quitamos el caparazón, encontraremos una criatura blanda y vulnerable. Las personas aparentemente más ariscas son en realidad las más sensibles. De todos modos, el afán de proteger el alma con una coraza encierra un cierto patetismo. Porque, si bien la coraza protege de las heridas, también impide el acceso al amor y la ternura. El amor exige apertura, pero entonces la defensa queda comprometida. El caparazón aparta al alma del río de la vida y la oprime, y la angustia crece. Es cada vez más difícil sustraerse a este círculo vicioso. Más tarde o más temprano, el ser humano tendrá que resignarse a recibir la temida herida, para descubrir que el alma no sucumbe, ni mucho menos. Hay que hacerse vulnerable, para comprobar la propia resistencia. Este paso se produce sólo bajo presión externa, aplicada ya por el …